Equipos para el tratamiento de aguas

El agua de mina, los efluentes de galvanoplastia y los licores de proceso comparten un problema: metales disueltos que hay que bajar hasta un límite legal y un lodo que hay que deshidratar. La hidrometalurgia ofrece las herramientas, pero el diseño se decide en el ensayo de laboratorio.

Ruta típica

  1. Neutralización y precipitación de metales con cal o hidróxido, a pH definido por el metal objetivo.
  2. Coagulación y floculación, seguidas de sedimentación para separar el lodo.
  3. Pulido por filtración, intercambio iónico o membrana según el límite exigido.
  4. Deshidratación del lodo y gestión del residuo.

Equipos que encajan

Puntos críticos de selección

  • Cada metal precipita en una ventana de pH distinta: la selectividad se consigue por etapas, no con una sola dosificación.
  • El sulfato y el cloruro condicionan el consumo de reactivo y la calidad del lodo.
  • La prueba de sedimentación es obligatoria: sin ella el espesador se dimensiona por catálogo y falla en operación.

Envíe el análisis del agua, el límite de descarga y el caudal, y definimos la secuencia de tratamiento.