El cobre hidrometalúrgico se decide en dos puntos: cuánto cobre entra en solución y con qué pureza sale de la extracción por disolvente. Nuestro equipo cubre esa cadena a escala de laboratorio y piloto, desde la lixiviación hasta la electroobtención.
Ruta típica
- Lixiviación ácida de óxidos o de concentrado, agitada en reactor o en columna para ensayos de percolación.
- Separación sólido-líquido y lavado en contracorriente para recuperar el cobre del licor retenido en el residuo.
- Extracción por disolvente con extractantes tipo oxima: extracción, lavado y reextracción en medio sulfúrico.
- Electroobtención sobre cátodo de acero inoxidable, con control de densidad de corriente y del equilibrio ácido.
Equipos que encajan
- Unidad de lixiviación agitada y separación sólido-líquido para ensayos de extracción por lotes.
- Mezclador-sedimentador piloto de 15 a 100 L por etapa para trenes continuos.
- Extractor centrífugo de 80 mm cuando la cinética es rápida y el inventario de orgánico debe ser mínimo.
- Celda de electroobtención de cobre para confirmar densidad de corriente y calidad de depósito.
Puntos críticos de selección
- La relación O/A y el número de etapas se fijan con la isoterma, no con el caudal: un tren corto en etapas no se corrige con más bomba.
- El arrastre de orgánico en el refinado se mide, no se estima; unas decenas de ppm ya se notan en la electroobtención.
- El cloruro limita el material de las partes húmedas: 316L o titanio según concentración, y PTFE donde haya fluoruro.
Envíe el análisis de licor, la isoterma y el caudal objetivo, y definimos etapas, relación O/A y configuración del tren.