La metalurgia del aluminio es alcalina, no ácida: digestión de bauxita con sosa, clarificación, precipitación de hidróxido y calcinación. Esa inversión química descarta de golpe los materiales y los equipos habituales de la hidrometalurgia ácida.
Ruta típica
- Digestión de la bauxita con sosa cáustica a temperatura y presión controladas.
- Clarificación y eliminación de sílice reactiva antes de la precipitación.
- Precipitación de hidróxido de aluminio con siembra y control de granulometría.
- Calcinación a alúmina y recuperación de sosa del licor gastado.
Equipos que encajan
- Unidad de agitación y separación para ensayos de digestión y clarificación.
- Unidad MVR de evaporación y cristalización para concentrar licor gastado y recuperar sosa.
- Columna de sedimentación para el dimensionamiento del clarificador de lodos rojos.
- Filtro de hojas a presión para el licor clarificado.
Puntos críticos de selección
- La sosa caliente descarta el vidrio y muchos polímeros: PP, PPH y acero al carbono revestido son la base.
- La sílice reactiva consume sosa y tiempo; su medición en el ensayo decide la economía del proceso.
- El lodo rojo sedimenta despacio: sin ensayo de sedimentación el clarificador se queda corto.
Envíe el análisis de bauxita, la temperatura de digestión y el objetivo de recuperación de sosa, y definimos la configuración.