El agua de mina, los efluentes de galvanoplastia y los licores de proceso comparten un problema: metales disueltos que hay que bajar hasta un límite legal y un lodo que hay que deshidratar. La hidrometalurgia ofrece las herramientas, pero el diseño se decide en el ensayo de laboratorio.
Ruta típica
- Neutralización y precipitación de metales con cal o hidróxido, a pH definido por el metal objetivo.
- Coagulación y floculación, seguidas de sedimentación para separar el lodo.
- Pulido por filtración, intercambio iónico o membrana según el límite exigido.
- Deshidratación del lodo y gestión del residuo.
Equipos que encajan
- Unidad de agitación y separación para ensayos de neutralización y precipitación.
- Columna de sedimentación para calcular la velocidad de caída y el área del espesador.
- Filtro de hojas a presión para ensayos de deshidratación del lodo.
- Filtro de precisión de cartucho para el pulido final.
Puntos críticos de selección
- Cada metal precipita en una ventana de pH distinta: la selectividad se consigue por etapas, no con una sola dosificación.
- El sulfato y el cloruro condicionan el consumo de reactivo y la calidad del lodo.
- La prueba de sedimentación es obligatoria: sin ella el espesador se dimensiona por catálogo y falla en operación.
Envíe el análisis del agua, el límite de descarga y el caudal, y definimos la secuencia de tratamiento.