Mezcladores-decantadores de PVC para separación líquido-líquido
El mezclador-decantador de PVC gana el trabajo de separación líquido-líquido por coste por litro tratado: cajas de PVC soldadas en caliente, de 100 mL a 5 L, con relaciones mezclador-decantador de 1:3 o 1:4, a una fracción del coste de la construcción metálica o de PTFE y con resistencia suficiente para los licores sulfatados y clorurados de la extracción de cobre, níquel y tierras raras. Los límites son la temperatura, en torno a 60 °C, y la exposición a disolventes: cetonas, ésteres y aromáticos lo atacan.
Principio de operación y fabricación
Cada etapa mezcla las dos fases para acercarlas y luego las deja decantar por gravedad en una cámara comunicada. La soldadura por gas caliente produce uniones sin aporte discontinuo, estancas y capaces de absorber dilataciones sin abrir fisuras, que es la exigencia real en un circuito que trabaja de forma continua.
El diseño modular permite ajustar la relación de volúmenes entre mezclador y decantador según el tiempo de residencia que pida la cinética: desde una extracción rápida de cobre hasta una separación de tierras raras más lenta.
Ventajas frente al metal
- Resistencia química a ácido sulfúrico, clorhídrico y soluciones alcalinas sin picaduras ni fisuración por cloruros.
- Peso entre un 40 y un 60 % menor que un equipo de acero inoxidable equivalente, con menos soporte estructural.
- Interior liso: menor pérdida de carga y, según datos de proceso, entre un 15 y un 20 % menos de potencia en bombas de circulación.
- Mantenimiento preventivo del orden de un 30 % menor, al no haber que inspeccionar corrosión bajo juntas.
Los datos publicados por grupos sectoriales sitúan la vida útil del PVC por encima de 15 años en hidrometalurgia del cobre, frente a 8–12 años del acero inoxidable en las mismas condiciones, y reposición completa del 316L cada 7–9 años en el tratamiento de lateritas de níquel.
Frente al vidrio y al acero esmaltado
El acero recubierto de vidrio resiste bien la química, pero su coste inicial es un 60–80 % superior y la reparación exige desmontar el equipo. Una caja de PVC se repara en planta con la misma técnica de soldadura con que se fabricó. Frente al polipropileno, el PVC ofrece rigidez y buena relación coste-resistencia; el PP gana cuando se necesita más temperatura.
Puntos de compra en escala industrial
Los modelos estándar se entregan en 4–6 semanas; los diseños a medida requieren 8–12 semanas. El rango útil de relación orgánico-acuoso va de 1:1 a 4:1, lo que permite cambiar de alimentación sin rehacer el equipo. Verifique soldadura, pruebas de estanqueidad y trazabilidad del material antes de firmar.
Conclusión: si el proceso trabaja por debajo de 60 °C y sin cetonas ni aromáticos, el PVC es la vía de menor coste total. Si la temperatura o el disolvente suben, el PP o el metal vuelven a la mesa.