En farmacia y alimentación la hidrometalurgia aparece como extracción líquido-líquido de principios activos, cristalización de sales y recuperación de disolvente. Aquí la decisión no es solo química: la trazabilidad, la limpieza validable y la contención pesan tanto como el rendimiento.
Ruta típica
- Extracción del principio activo con disolvente, en una o varias etapas según la selectividad requerida.
- Lavado y reextracción para eliminar impurezas y trasladar el producto a fase acuosa.
- Concentración y cristalización con control de tamaño de cristal y de polimorfo.
- Filtración, secado y recuperación del disolvente para reutilización.
Equipos que encajan
- Mezclador-sedimentador de laboratorio en materiales transparentes para observar la banda de dispersión.
- Unidad de evaporación y cristalización para concentrar con bajo tiempo de residencia térmica.
- Filtro de hojas a presión para el cristal antes del secado.
- Filtro de precisión de PTFE para compatibilidad con disolventes orgánicos.
Puntos críticos de selección
- El disolvente manda sobre el material: el PMMA y el PVC se descartan con cetonas, ésteres y aromáticos.
- La limpieza entre campañas debe poder validarse: superficies accesibles y sin rincones muertos.
- El tiempo de residencia térmica afecta a la degradación del producto; la cristalización no se diseña solo por rendimiento.
Envíe el disolvente, la temperatura y el requisito de limpieza, y definimos material, geometría y control.