El zinc se produce sobre todo por la ruta roast-leach-electrowinning, y su problema recurrente es el hierro: cómo sacarlo de la solución sin arrastrar zinc. A eso se suman los subproductos —indio, germanio, cadmio— que a menudo deciden la rentabilidad.
Ruta típica
- Tostación del concentrado y lixiviación ácida del calcine, con control de acidez libre.
- Eliminación de hierro por jarosita, goetita o hematita, y separación sólido-líquido del residuo.
- Purificación de la solución por cementación con zinc en polvo antes de la electrólisis.
- Electroobtención y recuperación de subproductos por extracción o cementación.
Equipos que encajan
- Tren de lixiviación CSTR de tres etapas para lixiviación neutra y ácida en serie.
- Columna de sedimentación para dimensionar el espesamiento del residuo jarosítico.
- Mezclador-sedimentador piloto para recuperar indio o germanio por extracción.
- Filtro de vacío de tambor para ensayos de filtración del residuo.
Puntos críticos de selección
- La relación hierro/zinc en la alimentación manda sobre el diseño: define el tipo de residuo y el consumo de ácido.
- El cloruro se acumula en el circuito electrolítico y ataca el ánodo; conviene medirlo desde el primer ensayo.
- Los subproductos justifican el proyecto más veces de lo que se reconoce: si hay indio o germanio, el tren de extracción se incluye desde el inicio.
Envíe el análisis de calcine, la relación Fe/Zn y el contenido de subproductos, y definimos la ruta y el residuo objetivo.