316L, dúplex o titanio: cómo elegir acero para licores con cloruros

La pregunta no es qué aleación es mejor, sino dónde está el límite para este licor a esta temperatura y cuánto margen necesita la planta. La regla ingenua —hay cloruro, luego titanio— sobredimensiona la mayoría de los licores y subespecifica unos pocos: 500 ppm a 40 °C es servicio de 316L, y 50 ppm a 90 °C bajo incrustación ya fisura.

Las tres aleaciones en una página

Criterio 316L Dúplex 2205 Titanio Gr2
Cloruro ambiente 200–500 ppm 1.000–2.000 ppm Sin límite (aireado)
Cloruro a 60–80 °C 100–200 ppm 500–1.000 ppm Sin límite si oxidante
PREN 24–26 34–36 No aplica
Temperatura crítica de picadura ≈ 20 °C ≈ 45 °C Rige la rendija
Costo relativo por kg 1 1,5–2 4–6
Fluoruro Trazas Trazas Atacado a pocos ppm

PREN y CPT son filtros, no respuestas

El PREN (%Cr + 3,3 × %Mo + 16 × %N) ordena 316L en 24–26, 2205 en 34–36 y 2507 en 40–43, pero omite temperatura, pH, oxidante, velocidad y rendijas. La temperatura crítica de picadura es mejor número porque es una temperatura: 20 °C para el 316L, 45 °C para el 2205 y 75–80 °C para el 2507. Con rendijas, el valor de trabajo es la temperatura crítica de rendija, 15–25 °C menor: mantenga 15–20 °C de margen sobre el metal más caliente.

La falla que muerde: rendija y fisuración

Casi todas las fallas por cloruro empiezan en una cavidad: bajo una junta, bajo incrustación, en una soldadura sin pulir. El oxígeno se consume más rápido de lo que se repone, el cloruro migra, el líquido atrapado se acidifica y la celda corre autocatalíticamente. Un 316L que aguanta 400 ppm en flujo pica a 150 ppm detrás de una junta de goma; el titanio también sufre rendija por encima de 70–80 °C en salmuera caliente. La mitigación más barata es geométrica: soldar en lugar de atornillar, drenar y pulir soldaduras.

La fisuración bajo tensión no quita metal y llega como fuga súbita: exige cloruro, tracción y temperatura, y para el 316L el umbral práctico es 50–60 °C. El dúplex resiste mejor porque la fase ferrítica interrumpe la grieta.

Dónde pierde el titanio

El titanio se protege con una película de dióxido que necesita agua y oxidante: en ácido reductor no se reconstruye, la corrosión avanza y el hidrógeno entra en el metal. El flúor libre lo ataca a pocos ppm, así que un licor cómodo para el 316L puede destruir un intercambiador de titanio.

Decida con el análisis completo (Cl, F, Fe total y ferroso, Cu, pH, ORP, TDS, H₂SO₄ libre y oxidante) y con la temperatura del metal en el punto más caliente, no en el seno del líquido.

Envíenos ambos datos y el esquema del circuito, y le indicaremos qué aleación deja margen al menor costo.